martes, 5 de junio de 2012

Hasta nunca.

Me siento engañada, y traicionada. Acepte ser tú amiga después de todo lo que ha pasado, te apoye y te ayudé cuando no debería hacerlo, te aconsejé para que estuvieras bien con otra chica cuando sabes que para mi es muy difícil y más si es ayudarte para que estés con otra después de enamorarme de ti, y me lo pagas así ?
Tienes la cara dura de decirme que el volver conmigo lo tenias planeado de antes? Que entraste en mi vida después de que conseguí rehacerla para jugar conmigo ?
No sabes el daño que puedes lograr hacer...
Te aburrías y decidiste aparecer de nuevo, llenándome de todo lo que ya me habías dado para volverme a dejar, porque desde el primer momento querías a otra...
Y encima me dices que yo no me merezco nada de lo que has echo por mi , cuando soy yo la que he aguantado de todo por ti, la que ha estado siempre al pie del cañón, llorando a escondidas y aguantando más de lo que nadie aguantaría, que cualquiera no te pasaría ni media y yo te pase de todo, deje todo de lado para estar otra vez contigo, me enfrente a mi familia, a mis amigos, a nuestro pasado, olvide las lágrimas y el dolor que anteriormente me causaste y empecé de cero otra vez, y ahora me dices que todo esto ha sido un juego, que no me has querido y que no te he importado nada ?
Un día me dijiste que las palabras se demuestran con hechos, pero siento decirte que tu jamás demostraste nada, que si, que me llevaste a sitios preciosos y todo lo que tu quieras, que me escribiste "tu y yo a 3 metros sobre el cielo" pero eso solo siguen siendo palabras.
Y si hay alguien capaz de pensar que me querías que venga y que me diga que las sonrisas que me provocaste superan las lágrimas que tu pusiste en mi cara, porque si lo pienso los momentos buenos han sido el 4% cuando los momentos malos han sido el 96 % restante.
Llegará el día en que nadie aguante ni una milésima de lo que aguanté yo, y ese día te acordarás de la chica con la que jugaste ha hacerla daño.
No te merecías nada de mi y seguí a tú lado, ahora veo que todavía te lo merecías menos.
Me dijeron que las personas no cambian, y te defendí y aseguré que habías cambiado, pero me doy cuenta de que llevaban razón, las personas no cambian, solo aprender a vivir siendo de otra manera cuando las conviene.
Hasta nunca querido cabrón.